Pocos artistas han cambiado la historia del arte de una manera tan profunda como Pablo Ruiz Picasso. Nacido en Málaga en 1881, Picasso no solo fue uno de los grandes pintores del siglo XX: fue también escultor, grabador, ceramista y, sobre todo, un creador obsesionado con encontrar nuevas formas de mirar y representar el mundo.
A lo largo de más de siete décadas de carrera produjo una cantidad extraordinaria de obra y atravesó estilos y movimientos muy diferentes. Del periodo azul al rosa, del cubismo al surrealismo, de la pintura a la cerámica y la escultura, Picasso convirtió la experimentación en una forma de vida. El Metropolitan Museum of Art estima su producción en más de 20.000 pinturas, dibujos, grabados, esculturas, cerámicas, decorados y otros trabajos.
Y aunque cuando pensamos en Picasso lo hacemos inevitablemente a través de sus cuadros, fotografías y estudios llenos de obras, existe otra pequeña parte de su historia que resulta especialmente interesante para los aficionados a la relojería: los relojes que llevó en su muñeca.
Entre fotografías históricas aparecen algunos nombres extraordinarios de la relojería suiza: Rolex, Jaeger-LeCoultre y Patek Philippe. También encontramos un curioso reloj personalizado con su propio nombre en la esfera.
Porque Picasso podía revolucionar la pintura, pero cuando se trataba de medir el tiempo parece que tampoco le faltaba criterio.
A diferencia de otros personajes famosos cuya colección relojera está perfectamente documentada, en el caso de Picasso buena parte de lo que conocemos procede de fotografías. Eso hace que algunos relojes sean fáciles de identificar, mientras que otros han generado cierta discusión entre coleccionistas y especialistas. Aun así, hay varias piezas que aparecen repetidamente asociadas al artista.
Jaeger-LeCoultre Triple Calendario con fases de luna
Uno de los relojes más famosos asociados a Picasso es un Jaeger-LeCoultre Triple Calendar con fase lunar, visible en varias fotografías históricas del artista.

Una de las imágenes más conocidas fue realizada por el célebre fotógrafo Yousuf Karsh. En ella, Picasso aparece con un elegante reloj de calendario triple y fase lunar en la muñeca. Hodinkee identificó la pieza como un Jaeger-LeCoultre de finales de los años cuarenta, con asas de lágrima, un diseño particularmente elegante para la época.
La configuración es la clásica de un calendario completo: día y mes en ventanas, fecha mediante una aguja central y fase lunar a las seis. Es una pieza que, vista hoy, parece casi lo contrario de Picasso.
Frente a las formas quebradas del cubismo, encontramos una caja redonda, proporciones contenidas, asas delicadas y una complicación relojera tradicional. Un reloj concebido para organizar el tiempo con absoluta claridad y elegancia.

El reloj llegó a adquirir tal relevancia entre los coleccionistas que durante años se ha considerado uno de los grandes relojes desaparecidos asociados a una personalidad histórica. Hodinkee incluyó el Jaeger-LeCoultre de Picasso entre los relojes célebres cuyo paradero se desconoce.
Incluso Jaeger-LeCoultre ha hecho referencia recientemente al Triple Calendar de Picasso como una de esas piezas históricas cuya procedencia puede rastrearse a través de la familia del artista.
El Rolex GMT-Master de Picasso
El segundo gran protagonista es un Rolex GMT-Master, uno de los relojes más reconocibles de la historia de la marca.
Picasso fue fotografiado llevándolo en diferentes ocasiones y, según la documentación publicada sobre sus relojes, se trataría de uno de los modelos de primera generación de la familia GMT-Master. Hodinkee también recoge que Picasso fue visto con un Rolex GMT-Master y que, al igual que el Jaeger-LeCoultre, se desconoce actualmente el paradero de la pieza.

El GMT-Master había nacido en los años cincuenta como un reloj pensado para pilotos y viajeros, especialmente asociado a Pan Am. Su característica más reconocible era el bisel giratorio de 24 horas, que permitía leer un segundo huso horario.
El artista vivía principalmente en Francia, viajaba constantemente y se movía en un ambiente internacional. El GMT-Master era, en cierto modo, una herramienta perfecta para una vida que ya no tenía una única ciudad como escenario.
Además, hay fotografías de Picasso en las que el reloj aparece acompañado de una de las imágenes más extravagantes que podemos encontrar del artista: vestido con elementos de inspiración indígena y con plumas en la cabeza.
Patek Philippe Ref. 2497
Otro reloj que aparece asociado al artista es el Patek Philippe Ref. 2497, uno de los calendarios perpetuos vintage más importantes de la manufactura ginebrina.
Algunas publicaciones especializadas han identificado una fotografía de Picasso con este modelo concreto, describiéndolo como un Patek Philippe Reference 2497.

La referencia 2497 pertenece a una de las familias históricas más interesantes de Patek Philippe. Se trata de un reloj de calendario perpetuo con fase lunar, una complicación que permite mostrar correctamente la fecha teniendo en cuenta la diferente duración de los meses y los años bisiestos.
La identificación de los relojes en fotografías antiguas no siempre es sencilla. Una de las imágenes que se ha asociado al Patek Philippe 2497 también ha sido identificada por otras fuentes como un Jaeger-LeCoultre Triple Calendar. De hecho, existe literatura relojera que atribuye a Picasso tanto el Patek como el Jaeger-LeCoultre, por lo que lo más prudente es hablar de un Patek Philippe Ref. 2497 atribuido al artista, en lugar de presentar la identificación fotográfica como una certeza absoluta.
Si el reloj era efectivamente suyo, estaríamos ante una de las piezas mecánicamente más sofisticadas de su colección.
Un reloj que decía “PABLO PICASSO”
Pero quizá el reloj más personal de todos no llevaba el nombre de Rolex, Patek Philippe o Jaeger-LeCoultre.
Entre los relojes asociados a Picasso aparece una pieza de vestir personalizada cuya esfera utiliza las doce posiciones para formar el nombre PABLO PICASSO.

La pieza fue fabricada utilizando un movimiento de Michael Z. Berger (MZB) y una caja firmada por MT Co., de Hong Kong. Una publicación especializada que documentó el reloj señala que Picasso aparece con él en varias fotografías, incluidas imágenes tomadas por Cecil Beaton durante los años sesenta.

Es un reloj mucho más discreto que un GMT-Master y, probablemente, mucho menos reconocible para el gran público. Pero tiene algo que los otros no tienen: una conexión directa con la identidad del artista.
Un artista que también dejó huella en la relojería
La relación de Picasso con los relojes no fue, por lo que sabemos, una obsesión comparable a la que tuvieron otros grandes coleccionistas. No existe una enorme colección documentada ni una lista interminable de piezas perfectamente catalogadas.
Los relojes de Picasso aparecen casi como pequeñas notas al margen de su vida: capturados accidentalmente por fotógrafos que querían retratar al artista, no al reloj.
Y, sin embargo, cuando empezamos a fijarnos en ellos aparece un patrón curioso.
Un Jaeger-LeCoultre Triple Calendar con fase lunar. Un Rolex GMT-Master. Un posible Patek Philippe Ref. 2497. Y un reloj personalizado con el nombre del propio artista.
Son piezas muy diferentes entre sí, pero todas pertenecen a una relojería mecánica clásica, donde el diseño, la complicación y la construcción tienen un peso importante.
Picasso pasó su vida cuestionando la manera en que vemos las cosas. Fragmentó cuerpos, perspectivas y objetos para obligarnos a mirarlos de nuevo. Sus relojes, en cambio, pertenecían a un mundo aparentemente mucho más convencional.