El US Open es mucho más que el último Grand Slam de la temporada. Durante tres semanas, Nueva York se convierte en el centro del mundo del tenis y el USTA Billie Jean King National Tennis Center recibe a los mejores jugadores del planeta, además de una interminable lista de celebridades; muchas de ellas coleccionistas de relojes y aficionadas.
La edición de 2026 se celebra entre el 23 de agosto y el 13 de septiembre, con el cuadro principal comenzando el 30 de agosto. Como cada año, las pistas de Flushing Meadows se convierten en uno de los grandes escenarios deportivos del verano.

Pero el US Open también tiene una dimensión que nos interesa especialmente: la relojera.
Porque entre los jugadores que saltan a la pista y los famosos que ocupan las gradas de Arthur Ashe Stadium podemos encontrar desde clásicos de Rolex y Patek Philippe hasta piezas de alta relojería independiente, relojes deportivos y, sorprendentemente, algún que otro Casio.
Un Grand Slam con mucha historia
El US Open tiene sus orígenes en 1881 y es actualmente el último de los cuatro Grand Slam que se disputa cada temporada. El torneo se trasladó en 1978 a Flushing Meadows, en Queens, donde adoptó definitivamente las pistas duras como superficie.
Desde entonces, el torneo ha construido una identidad propia dentro del tenis. Nueva York aporta el escenario, las sesiones nocturnas, el público y ese ambiente mucho más cercano al espectáculo que caracteriza al torneo.
Y esa mezcla también se refleja en las gradas.
El US Open es uno de esos acontecimientos en los que resulta tan interesante mirar hacia la pista como hacia el público. Actores, músicos, deportistas y personalidades de todo tipo acuden cada año a Nueva York y, para los aficionados a los relojes, las imágenes de las gradas se convierten en una pequeña pasarela relojera.
La edición de 2026 no está siendo una excepción.
Los relojes de las celebridades
Uno de los relojes más llamativos que hemos podido ver en las gradas ha sido el Rolex Daytona Paul Newman de Jimmy Fallon. Un reloj que, por historia y relevancia dentro del coleccionismo, es probablemente uno de los Daytona más reconocibles que existen.

También llamó especialmente la atención Lindsey Vonn, que apareció con un espectacular Rolex Rainbow, mientras que Queen Latifah apostó por un Rolex Submariner de dos tonos, una combinación mucho más clásica pero igualmente reconocible.


En un registro completamente diferente encontramos a Kaia Gerber, que lució un Cartier Panthère de oro. El modelo, con sus formas geométricas y su brazalete integrado, representa uno de los diseños más característicos de Cartier.

El mundo del diseño y la relojería también estuvo representado por Orlando Bloom, visto con un Porsche Design Chronograph.

Uno de los relojes más inesperados de la edición apareció en la muñeca del alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, con un sencillo Casio equipado con correa de malla.

Una elección que demuestra, una vez más, que no siempre hace falta llevar un reloj de seis cifras para disfrutar de un buen reloj.
Roger Federer y un Rolex muy reconocible
Entre los rostros relacionados con el tenis que han pasado por el US Open también encontramos a Roger Federer, que apareció con un Rolex Oyster Perpetual de 41 mm lanzado este año para conmemorar 100 años del Oyster.

Federer mantiene desde hace años una estrecha relación con Rolex, pero este modelo resulta interesante precisamente por su relativa sencillez. Frente a algunos de los relojes extremadamente exclusivos que hemos visto durante el torneo, el Oyster Perpetual representa una de las expresiones más puras del reloj deportivo de lujo de Rolex.
Los relojes que hemos visto en los jugadores
Pero si las gradas están repletas de relojes interesantes, la pista tampoco se queda atrás.
Uno de los grandes protagonistas, como era de esperar, es Carlos Alcaraz, al que hemos podido ver con un Rolex Daytona Le Mans en oro. El cronógrafo más deportivo de Rolex adquiere aquí una de sus configuraciones más exclusivas y encaja perfectamente con la colección que el tenista español ha ido construyendo dentro de la marca.

También destaca Jessica Pegula, que ha aparecido con un De Bethune DB28XS. La pieza pertenece a una de las firmas independientes más singulares de la relojería contemporánea y es un buen ejemplo de cómo los grandes nombres del deporte no se limitan necesariamente a las marcas más conocidas.

Pegula, además, está teniendo un papel protagonista en esta edición. La estadounidense llegó al torneo como tercera cabeza de serie y continúa avanzando en Nueva York en busca de su primer Grand Slam.
Otra elección espectacular es la de Marta Kostyuk, que ha lucido un Patek Philippe Aquanaut con diamantes. El Aquanaut, nacido como una interpretación más deportiva y contemporánea de Patek Philippe, se ha convertido con el paso de los años en uno de los modelos más reconocibles de la manufactura.

Y en el tenis masculino encontramos a Lorenzo Musetti, con un De Bethune DB28 Steel Wheels, otra pieza que demuestra hasta qué punto la alta relojería es compatible con el deporte de alto nivel.

Más relojes interesantes en Nueva York
La lista no termina ahí.
Donna Vekić apareció con un F.P. Journe Élégante, un modelo especialmente particular dentro de la colección de la manufactura independiente. Su tecnología y su estética lo convierten en una elección muy diferente a los habituales relojes deportivos de lujo.

Francisco Cerúndolo, por su parte, fue visto con el nuevo Zenith Chronomaster Solo Sport, un nuevo diver de la casa que generalmente se asocio únicamente a cronógrafos y que muestra aquí que puede hacer más.

Entre los asistentes también encontramos piezas muy interesantes. Carl Radke apareció con un Rolex Submariner de oro blanco con esfera y bisel azules, mientras que Jason Biggs optó por un clásico Patek Philippe Calatrava.


Y, para los amantes de los clásicos de Rolex, Adam Pally fue visto con un Rolex Daytona de oro amarillo equipado con el histórico calibre Zenith, una configuración que conecta el Daytona moderno con una de las etapas más importantes de la historia del modelo.

Por último, Travis Scott, quien ha lanzado colaboraciones con Audemars Piguet y en algún momento se ha llegado a pensar incluso que fuese embajador de la marca, ha aparecido con un Richard Mille de varios millones de dólares.

Un US Open también relojero
Lo interesante de todo este desfile es precisamente la variedad.
En apenas unas jornadas hemos podido encontrar desde un Casio con correa de malla hasta un Patek Philippe Aquanaut con diamantes, pasando por Rolex Daytona, Submariner, Cartier, De Bethune, F.P. Journe, Zenith, Patek Philippe, Porsche Design o Richard Mille.
Y eso es, en cierta manera, lo que hace tan interesante al US Open desde el punto de vista relojero. No existe un único código. El torneo reúne a deportistas, celebridades, coleccionistas y aficionados con gustos completamente diferentes.
Y todavía quedan partidos por jugar.