LA COLECCIÓN RELOJERA IMPOSIBLE: THE DIRTY DOZEN

Por @almenos1minuto

Hay una colección de relojes que prácticamente ningún coleccionista consigue completar. Y lo más curioso: ninguno estaba pensado para ser un reloj de lujo. Estos relojes nacieron para ir a la guerra.

Durante la Segunda Guerra Mundial (1939-1945), el Ministerio de Defensa británico necesitaba un reloj militar que pudiera sobrevivir a las condiciones más extremas. Así que recurrió a 12 fabricantes suizos

Estos 12 fabricantes debían cumplir una serie de especificaciones técnicas muy concretas, pero que podemos resumir en 3. 3 “W”: watch, wrist and waterproof. (Reloj, pulsera y resistente al agua).

Y de ahí nació una de las colecciones más míticas de la relojería: The Dirty Dozen.

¿Y quiénes fueron las manufacturas encargadas? Pues las 12 principales de aquella época: Buren, Cyma, Eterna, Grana, Jaeger-LeCoultre, Lemania, Longines, IWC, Omega, Record, Timor y Vertex (realmente esta última, es la única británica, pero su fábrica estaba también en Suiza). 

Algunas firmas las conoceréis, otras, puede que directamente ni os suenen. Y precisamente ahí reside la compleja labor de conseguir estas 12 piezas. Si conoces el Pilot Spitfire de IWC, conoces el sucesor directo del original Dirty Dozen (está basado en el original Mark X). 

Firmas como esta, Omega o JLC, llegaron a producir entre 10.000 y 20.000 unidades de estos relojes. Muchos de los cuales, subsisten a día de hoy. 

Sin embargo, muchas otras firmas, con el tiempo, desaparecieron. Además de que no llegaron a producir más de 5.000 de estas piezas. 

El problema ahora es el siguiente: imagina encontrar los 12, 80 años después. No vale ni una reedición, ni una réplica. Se dice que solo hay 20 colecciones completas en el mundo. 

¿Cuál de los 12 tendrías tú en tu colección?