O Rei das Tartas: la historia de un hombre y su reloj

Por @ignacioarienza

En la tierra de los druidas y las meigas, Galicia, siempre ha habido historias surrealistas e increíbles que han salido de los lugares más desconocidos. En Mondoñedo, un pequeño municipio de Lugo, hay una historia que ha terminado convirtiéndose en parte de la identidad del lugar. Es la de Carlos Folgueira García, un pastelero que durante las décadas de los 80 y los 90 consiguió algo que va mucho más allá de hacer buenas tartas: convertirse en un personaje legendario.

Con el tiempo, prácticamente todo el mundo dejó de llamarlo Carlos. Para muchos era simplemente “O Rei das Tartas”, el apodo con el que se hizo conocido y que terminó dando nombre a su propio negocio. Lo que comenzó en Mondoñedo acabaría creciendo por Galicia y llegando también a otros puntos de España.

Su fama no se debía únicamente a sus tartas. Su enorme bigote, su particular aspecto y una personalidad que no pasaba desapercibida hicieron que se convirtiera en un rostro habitual de la televisión. Durante aquellos años apareció en numerosos programas y terminó formando parte de ese particular universo de personajes populares que, sin necesidad de ser actores, políticos o deportistas, conseguían hacerse un hueco en la memoria colectiva.

Por sus manos y por sus tiendas pasaron también numerosas personalidades. Reyes, actores y otras figuras conocidas recibieron alguna de sus famosas tartas. Carlos consiguió así que su oficio de pastelero trascendiera las fronteras de su pueblo y que el nombre de Mondoñedo viajara con él.

O Rei con Julio Iglesias

O Rei con el rey emérito Juan Carlos I

Han pasado alrededor de cincuenta años desde aquellos comienzos y, sin embargo, la historia continúa. El negocio que construyó sigue existiendo y hoy está en manos de sus hijos y sus nietos.

¿Que qué tiene todo esto que ver con relojes? Hay otra forma de conservar su historia que resulta especialmente interesante para quienes entendemos los relojes como algo más que objetos para medir el tiempo. En el museo dedicado a O Rei das Tartas, situado precisamente en Mondoñedo, donde comenzó aquella aventura, se conserva uno de sus objetos personales más especiales: su reloj.

Se trata de un Maurice Lacroix de vestir, con correa de piel y números romanos. Su caja, originalmente de aspecto dorado, muestra hoy claramente el paso de los años. No es un reloj que impresione por sus dimensiones, por una complicación extraordinaria o por el valor de sus materiales. Y, sin embargo, tiene algo que muchos relojes mucho más caros nunca llegarán a tener.

Tiene una historia, una aventura increíble a sus espaldas.

Las marcas de uso que presenta no son simplemente señales de desgaste. Son la consecuencia de los años que pasó en la muñeca de un hombre que convirtió una pequeña pastelería de Mondoñedo en una marca reconocida en toda España. Es difícil saber exactamente qué vio aquel reloj durante todos esos años, pero resulta inevitable imaginarlo acompañando a Carlos en sus viajes, en sus apariciones televisivas, en sus encuentros con personajes famosos y en el día a día de un negocio que terminó convirtiéndose en una institución.

Quizá esa sea una de las cosas más bonitas de la relojería. Un reloj puede comenzar su vida como un objeto fabricado en una determinada fecha, con unos materiales y un movimiento concretos, pero cuando pasa décadas en la muñeca de una persona se convierte en algo diferente. Empieza a acumular recuerdos que no aparecen en ninguna ficha técnica.

El Maurice Lacroix de O Rei das Tartas es precisamente eso: un pequeño testigo silencioso de una vida. Cuando ves el reloj en el museo parece solo eso, un reloj. Pero lo que ha vivido ese reloj no lo sabe nadie más que O rei y el propio reloj.

Y quizá por eso resulta especialmente apropiado encontrarlo en Mondoñedo, en el mismo lugar donde comenzó todo. Cincuenta años después, el negocio continúa en manos de la siguiente generación y aquel reloj permanece como un vínculo tangible con el hombre que convirtió su apodo en una leyenda.

O Rei das Tartas.