Los relojes que marcaron el ritmo de los Grammy - Cultura de Relojes

Los relojes que marcaron el ritmo de los Grammy

Los Premios Grammy no solo celebran la música, también funcionan como un escaparate global de estilo, lujo y personalidad. En la última edición de la gala, celebridades de todos los géneros desfilaron por la alfombra roja con algunas de las piezas relojeras más exclusivas del panorama actual, confirmando que la alta relojería se ha convertido en un elemento más dentro del show business.

Una de las apariciones más comentadas fue la de Karol G, quien apostó por un Jacob & Co. Ashoka engastado íntegramente en diamantes, una pieza disponible únicamente en boutiques de la marca y con un valor aproximado de 1.000.000 de dólares. Tyla lució un reloj visualmente distinto pero equivalente en concepto y nivel de exclusividad al de la artista colombiana, reforzando la presencia de Jacob & Co. como uno de los grandes protagonistas de la noche.

 

 

El universo de la relojería suiza clásica también estuvo muy bien representado. Chad Smith eligió un Audemars Piguet Royal Oak Chronograph referencia 26240ST.00.1320ST.04, una de las versiones más equilibradas del icónico diseño de Gérald Genta, con un valor aproximado de 60.000 dólares.

En esa misma línea de alta relojería contemporánea, Alex Warren llevó uno de los relojes más llamativos de la gala: un Audemars Piguet Royal Oak esqueletado de cerámica azul, valorado en torno a los 500.000 dólares.

El clasicismo refinado llegó de la mano de Davido, quien optó por un Patek Philippe Annual Calendar referencia 5205R-011 en oro rosa, una pieza de gran complejidad técnica y estética sobria, con un precio de 57.900 dólares.

John Legend, por su parte, se decantó por un Hublot Big Bang en oro rosa con diamantes, valorado en 15.000 dólares, una elección más discreta dentro del lenguaje visual de la marca.

Entre las propuestas más audaces destacó Jamie Foxx, quien lució un Jacob & Co. Bugatti Chiron Tourbillon en oro rosa, una obra de ingeniería relojera inspirada en el hiperdeportivo francés y valorada en 490.000 dólares.

 Rauw Alejandro elevó aún más el listón con un Jacob & Co. Caviar Tourbillon, completamente engastado y con un precio aproximado de 950.000 dólares, reafirmando la conexión entre la música urbana y la relojería de alto impacto visual.

El equilibrio entre deportividad y sofisticación también tuvo su espacio. Skepta apareció con un Rolex Sky-Dweller referencia 336938-0001, valorado en 60.000 dólares, mientras que Pusha T eligió un Rolex Day-Date de platino con diamantes, una de las configuraciones más exclusivas del modelo, con un valor estimado de 157.000 dólares.

J Balvin apostó por un Royal Oak de oro amarillo engastado con diamantes, tasado en torno a los 300.000 dólares, alineado con su estética maximalista.

Otras elecciones destacables incluyeron el Piaget Polo 79 bicolor de Shaboozey, con un precio aproximado de 100.000 dólares, el Gerald Charles referencia GC2.0-A-02 de Jermaine Mitchell, valorado en 11.200 dólares, y el Richard Mille RM 74-02 de Pharrell Williams, una pieza ultraligera de alta tecnología con un precio cercano a los 600.000 dólares.

Finalmente, Kendrick Lamar sorprendió con una elección elegante y menos convencional al lucir un Cartier Américaine en oro blanco con diamantes, valorado en torno a los 15.000 dólares, demostrando que en una noche dominada por complicaciones extremas y relojes joya, la elegancia clásica sigue teniendo un lugar propio.

Los Grammy volvieron a confirmar que la relojería de alta gama es ya una extensión natural del discurso artístico de sus protagonistas. Desde la tradición suiza hasta las propuestas más radicales de la relojería contemporánea, los relojes vistos en la gala reflejan una industria cada vez más presente en los grandes escenarios culturales del mundo.

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