Los relojes de la final de la Champions
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La final de la UEFA Champions League volvió a demostrar por qué el fútbol es el espectáculo deportivo más seguido del planeta. Millones de espectadores alrededor del mundo siguieron cada detalle de un partido que enfrentó a dos de los entrenadores más influyentes del fútbol europeo actual: Mikel Arteta y Luis Enrique.
Más allá de la táctica, la intensidad y la presión de una noche histórica, los aficionados a la relojería también encontraron motivos para prestar atención. Como suele ocurrir en las grandes citas deportivas, las cámaras captaron los relojes que ambos técnicos lucían en sus muñecas durante uno de los partidos más importantes de sus carreras.
Mikel Arteta y su Rolex GMT-Master II 116710LN
Desde su llegada a la élite de los banquillos europeos, Mikel Arteta ha proyectado una imagen elegante, moderna y extremadamente cuidada. Esa misma filosofía parece trasladarse también a sus elecciones relojeras.
Durante la final, el técnico español fue visto llevando un Rolex GMT-Master II 116710LN, una de las referencias más apreciadas por los coleccionistas de Rolex de las últimas décadas.

Presentado originalmente en 2007, el GMT-Master II 116710LN fue el primer GMT de la marca en incorporar un bisel Cerachrom completamente negro. Su caja de 40 milímetros, su brazalete Oyster y la característica aguja GMT lo convierten en uno de los relojes deportivos más versátiles jamás fabricados por Rolex.
Aunque nació como una herramienta para pilotos y viajeros internacionales, hoy representa una combinación perfecta entre funcionalidad y prestigio. Su estética discreta pero reconocible encaja perfectamente con el perfil de Arteta, un entrenador que destaca por la precisión, el control y la atención al detalle.
Luis Enrique apuesta por el Tudor Pelagos FXD Chrono
En el otro banquillo, Luis Enrique apareció con una pieza mucho más técnica y orientada al rendimiento: el Tudor Pelagos FXD Chrono en su versión negra y amarilla de edición limitada.

La elección no resulta sorprendente. Luis Enrique siempre ha mostrado una personalidad competitiva, aventurera y ligada al deporte de resistencia. El exseleccionador español es un apasionado del ciclismo, las carreras de larga distancia y el entrenamiento físico, aspectos que conectan perfectamente con la filosofía del Pelagos FXD.
La colección FXD representa una de las líneas más instrumentales de Tudor. Diseñada con una clara inspiración profesional, destaca por sus asas fijas integradas en la caja, su construcción robusta y una estética enfocada en el rendimiento real antes que en el lujo tradicional.
La combinación de negro y amarillo aporta además una presencia visual muy potente, algo que no pasó desapercibido durante las retransmisiones de la final.
Dos entrenadores, dos estilos relojeros
Lo interesante de esta final no fue únicamente el contraste futbolístico entre ambos técnicos. También sus relojes reflejan dos formas distintas de entender tanto el deporte como la relojería.
El Rolex GMT-Master II de Arteta representa la elegancia deportiva clásica. Es un reloj capaz de funcionar en cualquier situación, desde una reunión ejecutiva hasta una final europea.
El Tudor Pelagos FXD Chrono de Luis Enrique, por su parte, apuesta por una visión más contemporánea y técnica. Es una herramienta creada para quienes priorizan la funcionalidad, la resistencia y el espíritu competitivo.
La presencia de relojes de alta gama en eventos deportivos de máxima audiencia sigue demostrando la estrecha relación entre ambas industrias. Los entrenadores modernos se han convertido en figuras mediáticas globales y cada detalle de su imagen es observado por millones de personas.
En una noche donde la presión era máxima y donde cada decisión podía cambiar el destino del partido, tanto Mikel Arteta como Luis Enrique eligieron relojes que reflejan perfectamente sus personalidades.