Lo nuevo de Rolex: Watches & Wonders 2026
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Cada año, Watches and Wonders marca el ritmo de la industria relojera, pero si hay una marca que concentra todas las miradas, esa es Rolex. En esta edición de 2026, la firma ha decidido hacer evolucionar a sus iconos sin romper con su ADN, introduciendo mejoras técnicas, nuevos materiales y, sobre todo, un enfoque cada vez más elevado hacia la alta relojería a través de materiales y acabados.
Lejos de revoluciones radicales, Rolex se ha mantenido en su línea. Desde nuevas esferas hasta materiales inéditos, pasando por complicaciones revisadas, estas son las claves de los lanzamientos más importantes del año.
El gran protagonista ha sido el Rolex Cosmograph Daytona, que da un paso inesperado hacia la alta relojería con la incorporación de una esfera de esmalte Grand Feu. Esta técnica, extremadamente compleja, requiere múltiples capas de esmalte cocidas a altas temperaturas, dando como resultado una profundidad y brillo únicos. No es habitual ver este tipo de ejecución en un cronógrafo deportivo, lo que posiciona a este Daytona en un nivel claramente superior dentro de la colección.

Por otro lado, el Rolex Oyster Perpetual 41 celebra el centenario de la caja Oyster con una configuración bicolor en Rolesor amarillo. Mantiene la base en acero Oystersteel, pero añade bisel y corona en oro amarillo de 18 quilates. Destaca especialmente su esfera gris con detalles verdes y la inscripción “100 Years” a las 6 en punto, sustituyendo el clásico “Swiss Made”, un guiño directo a la historia de la marca.

Rolex también ha apostado por propuestas más atrevidas en el Rolex Oyster Perpetual 36, que introduce una esfera multicolor con patrón repetido del nombre “Rolex”. Este diseño, inspirado en diales Jubilee históricos, rompe con la sobriedad habitual de la marca y demuestra una apertura hacia un lenguaje más expresivo y contemporáneo. Parece que se ha convertido en hábito que uno de los lanzamientos del año muestre una cara más divertida y colorida de la marca, rompiendo con la tradicional sobriedad de la corona.

En una línea más lujosa, los nuevos Rolex Oyster Perpetual 28 y Rolex Oyster Perpetual 34 elevan la colección con cajas en oro macizo y detalles poco habituales como índices en piedra natural (heliotropo o dumortierita, según versión). Además, Rolex introduce por primera vez un acabado satinado en el oro, alejándose del pulido tradicional y aportando una estética más contemporánea.

El clásico Rolex Datejust 41 se mantiene fiel a su esencia, pero incorpora una nueva esfera verde lacada con efecto ombré, que oscurece hacia los bordes. Este tipo de acabado aporta profundidad visual y conecta con tendencias vistas en décadas pasadas, reinterpretadas bajo estándares modernos.

En la cúspide de la colección encontramos el Rolex Day-Date, que introduce una nueva aleación exclusiva: el Jubilee Gold. Este material combina tonos de oro amarillo, blanco y rosa, logrando un acabado cálido y distintivo. Se complementa con una esfera de aventurina verde y diez índices de diamantes talla baguette, reforzando su posicionamiento como uno de los relojes más lujosos del catálogo.

Por último, el Rolex Yacht-Master II regresa completamente renovado. Mantiene su enfoque náutico, pero estrena un nuevo movimiento —calibre 4162— con función de cuenta atrás programable, pensada específicamente para regatas. Además, mejora notablemente la legibilidad de la esfera y simplifica el diseño del bisel, haciéndolo más limpio y funcional.

En conjunto, Rolex no ha buscado sorprender con cambios radicales, sino reafirmar su dominio a través de la evolución. Más técnica, más lujo y una ejecución impecable: así se define una colección 2026 que deja claro que, incluso sin reinventarse, la Corona sigue marcando el estándar de la industria.