La industria relojera suiza entra en su primera caída de empleo desde 2021

La industria relojera suiza entra en su primera caída de empleo desde 2021

Por primera vez desde la recuperación posterior a la pandemia, la industria relojera suiza ha registrado una caída en el empleo. Un dato que, aunque moderado en cifras, tiene un fuerte valor simbólico para un sector históricamente resiliente y acostumbrado a navegar ciclos económicos complejos.

Según el último informe de la Convention Patronale de l’Industrie Horlogère Suisse (CP), el empleo en la relojería helvética se redujo en 835 puestos de trabajo en 2025, lo que representa una caída del 1,3% respecto al año anterior. Es la primera contracción anual desde 2021, cuando el sector aún sufría las consecuencias directas del Covid-19.


Un sector clave para la economía suiza

La relojería no es solo una industria culturalmente emblemática, sino también un pilar económico para Suiza. Actualmente, el sector emplea a unas 65.000 personas y se mantiene entre los cinco mayores sectores exportadores del país, junto a productos farmacéuticos, maquinaria y químicos.

Desde 2009, tras el golpe de la crisis financiera global, la industria había logrado crear cerca de 15.000 nuevos empleos, impulsada por el auge del lujo, la expansión en Asia y la fuerte demanda internacional de relojes mecánicos. Esta nueva corrección rompe una racha de crecimiento prácticamente ininterrumpida.


¿Qué está provocando la desaceleración?

El informe de la CP describe un “entorno económico exigente”, marcado por una combinación de factores que afectan directamente al consumo de relojes de lujo:

  • Desaceleración del consumo global, especialmente en China y parte de Europa.

  • Conflictos geopolíticos en Oriente Medio y Ucrania, que impactan en la confianza del consumidor.

  • Incertidumbre comercial, con especial peso en Estados Unidos, el mayor mercado individual para la relojería suiza (≈20% de las exportaciones).

  • Caída de volúmenes, tras varios años de crecimiento impulsado por subidas de precio más que por unidades vendidas.

A esto se suma que las exportaciones de relojes suizos han caído un 1,6% en 2025, situándose en torno a CHF 21.200 millones hasta finales de octubre.

El papel clave de la reducción temporal de jornada

Para amortiguar el impacto sobre el empleo, aproximadamente una de cada cuatro empresas del sector ha recurrido al sistema suizo de reducción temporal de jornada (RHT). Este mecanismo permite reducir horas de trabajo sin recurrir a despidos permanentes, preservando tanto el empleo como el saber hacer relojero.

El Gobierno suizo ha ampliado recientemente la duración máxima de este programa de 18 a 24 meses, una decisión que la CP considera clave para evitar un ajuste mucho más severo a corto plazo.

Sin embargo, el propio informe lanza una advertencia clara: si la situación económica no mejora y estas medidas se retiran progresivamente, 2026 podría traer recortes más profundos, incluyendo reducciones de capacidad productiva.

Comparaciones históricas: una caída moderada, pero significativa

En términos absolutos, la caída del 1,3% es limitada si se compara con otros episodios históricos:

  • 2009 (crisis financiera global): casi un 8% de caída del empleo, más de 4.000 puestos perdidos.

  • 2021 (pandemia): descenso puntual ligado a cierres de tiendas y disrupciones logísticas.

La diferencia es que el contexto actual no responde a un shock puntual, sino a una normalización del mercado tras años de crecimiento excepcional, especialmente en el segmento alto del lujo.


¿Qué nos dice esto sobre el futuro de la relojería?

Más que una crisis inmediata, estos datos parecen reflejar un cambio de fase. El mercado sigue siendo fuerte en valor, pero más selectivo, con consumidores más cautos y marcas obligadas a ajustar ritmos de producción.

Al mismo tiempo, nuevas oportunidades —como el crecimiento de mercados emergentes como India o el Sudeste Asiático— podrían compensar parte de la debilidad en regiones tradicionalmente dominantes.

La pregunta ya no es si la relojería suiza sobrevivirá —ha demostrado hacerlo en situaciones mucho más adversas—, sino cómo se adaptará a un entorno más exigente, menos expansivo y cada vez más competitivo.

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