El diseño atemporal - Cultura de Relojes

El diseño atemporal

Por @mihistoriarelojera

Hay una pregunta que me hago cada vez que veo un reloj nuevo: ¿en muchos años este reloj va a seguir siendo relevante o recordado?

Es una pregunta que parece simple, pero que en realidad define dos filosofías completamente distintas dentro de la industria. Hay marcas que diseñan para el momento, para la tendencia, para el color de temporada, para lo que está generando conversación ahora mismo y así mismo hay marcas que diseñan como si el tiempo no existiera.

Y curiosamente, son estas últimas las que mejor han sorteado el paso del tiempo.

Pensemos en el Rolex Submariner, presentado en 1953 o en el Audemars Piguet Royal Oak, que llegó en 1972 rompiendo todos los esquemas con su caja de acero octogonal o en el Patek Philippe Calatrava, que existe desde 1932. Ninguno de estos relojes ha necesitado una reinvención profunda, porque desde el principio fueron diseñados con una lógica diferente: proporciones correctas, materiales que envejecen bien, y una identidad visual lo suficientemente sólida como para no depender de lo que dicte la moda.

Pero ¿qué hace exactamente que un diseño sea atemporal? No es simplemente que sea "clásico" o conservador. El Royal Oak era radical para su época porque nadie usaba acero en relojes de lujo y menos con una caja de ocho lados. Lo que lo hizo atemporal no fue su discreción, sino su coherencia: cada elemento tenía una razón de ser, y esa razón no dependía de lo que fuera popular en 1972.

¡Entonces creo que ahí está la diferencia!  Un diseño atemporal no es el que evita los riesgos (en diseño o materiales) es el que se arriesga por las razones correctas y no por seguir una tendencia.

Hay otro factor que pocas veces se menciona aparte del diseño y los materiales, la legibilidad: los relojes que han perdurado generalmente tienen esferas claras, jerarquía visual bien resuelta y una relación armónica entre la caja y la correa. No me parece casualidad, lo que pasa es que esas proporciones responden a principios del diseño que siguen inmutables con los años.

Por supuesto, también hay un componente emocional, un reloj atemporal es uno que puedes imaginar heredar o regalar, uno que no te va a generar vergüenza ajena en una foto en diez años y te hará preguntarte: ¿por qué me puse eso? Si te gusta hoy, te va a gustar en 10 años o le va a gustar a tu hijo en 20 años.

En un mundo donde la industria lanza colecciones constantemente y la novedad se vende como lo relevante, el diseño atemporal es quizás la postura más valiente que puede tomar una marca, porque implica tener tanta confianza y fundamentos en lo que se está haciendo, que no se necesita que el mundo cambie para seguir siendo relevante.

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