Cuida tu Reloj para toda la Vida - Cultura de Relojes

Cuida tu Reloj para toda la Vida

Por @vic.swissmade

Un reloj bien cuidado no caduca. Todos aquellos relojes de los años sesenta que siguen marcando la hora con fidelidad demuestran que el mantenimiento adecuado puede extender la vida de un reloj a generaciones. La diferencia entre un reloj que dura diez años y uno que dura un siglo no está en la marca, está en los hábitos de quien lo lleva.

1. Cuidados básicos para cualquier reloj

Limpieza regular

La piel, el sudor, la crema solar y el polvo son los enemigos de todo reloj. Superficialmente, basta con pasar un paño suave de microfibra por la caja y el cristal. Para una limpieza más profunda, en relojes con hermeticidad, puedes usar agua tibia con una gota de jabón neutro y un cepillo suave para el brazalete, aclarando con agua limpia y secando bien. Nunca uses disolventes, lejía ni productos de limpieza del hogar: pueden dañar el acabado, el cristal mineral o las juntas de estanqueidad. Las correas de cuero requieren cuidado especial: límpialas en seco, aplica algún acondicionador de cuero y mantenlas alejadas del agua y el sudor.

Temperatura y humedad

El calor excesivo adelgaza los aceites lubricantes del movimiento y puede hacer que se distribuyan de forma irregular, el frio intenso los espesa hasta casi inmovilizarlos. Los cambios bruscos de temperatura pueden generar condensación dentro de la caja, incluso en relojes resistentes al agua. El baño caliente, la sauna y el coche bajo el sol directo en verano son situaciones a evitar. La temperatura ideal de almacenamiento oscila entre 15 y 25 grados, en un entorno con humedad moderada. Usa bolsitas de gel de sílice en la caja de almacenamiento para absorber la humedad.

Magnetismo: el enemigo invisible

Los campos magnéticos alteran la frecuencia de oscilación del volante en los mecánicos o interfieren con el motor paso a paso en los de cuarzo provocando que el reloj adelante o atrase. Los objetos cotidianos son más peligrosos de lo que parecen: el móvil, los altavoces, el cierre magnético de un bolso o incluso algunas fundas de Tablet han de estar a más de 10 cm del reloj. Si sospechas que tu reloj ha sido magnetizado, un relojero puede desmagnetizarlo en segundos con un equipo especifico, sin necesidad de desmontar el movimiento.

Golpes y vibraciones

Los movimientos mecánicos son máquinas de precisión con piezas que se miden en decimas de milímetro. Un golpe brusco puede desalinear el volante, doblar el muelle espiral o partir el eje del escape. Quítate el reloj para actividades de alto impacto como levantamientos de pesas o incluso montar en moto ya que generan muchas vibraciones al conducir. 

2. Relojes Mecánicos: manuales y automáticos

Mantenlos en movimiento

Los aceites lubricantes que recubren cada engranaje y palanca se distribuyen de forma correcta cuando el movimiento está en marcha. Un reloj parado durante semanas o meses puede desarrollar una película de aceite congelado que genera mayor fricción al arrancar. Si tienes un manual, incorpóralo a tu rutina matinal, 20 a 30 giros de corona son suficientes para cargarlo completamente. Si tienes un automático que no llevas varios días, dale entre 20 y 30 giros de corona o agítalo suavemente en el aire durante unos segundos antes de ponértelo.

El winder: cuando usarlo y cuando no

Se trata de un dispositivo motorizado que simula el movimiento de la muñeca para mantener el automático cargado sin llevarlo puesto. Es útil si rotas entre varios relojes, especialmente si alguno tiene complicaciones como calendario perpetuo o fase lunar que son tediosas de reajustar cada vez que el reloj se para. Sin embargo, no es imprescindible para un reloj sencillo de hora y fecha. Un winder de mala calidad puede causar dos problemas: sobrecargar el muelle más de lo recomendado (aunque la mayoría de los automáticos modernos incorporan un embrague deslizante que lo previene) y, más importante, magnetizar el movimiento si el motor no tiene blindaje adecuado. 

Servicio técnico periódico

Los aceites sintéticos modernos degradan en un plazo de 5 a 10 años, secándose o volviéndose pegajosos y generando fricción abrasiva entre las piezas. La recomendación general es revisar el reloj cada 3 a 7 años dependiendo del fabricante, la complejidad del calibre y la frecuencia de uso. En la revisión, el relojero desmonta completamente el movimiento, limpia cada pieza en un baño ultrasónico, sustituye las juntas de estanqueidad, república con aceites de especificación técnica, rearma, regula la precisión y realiza la prueba de presión al agua si aplica. Señales de que tu reloj necesita servicio antes de plazo: perdida de precisión mayor de lo habitual, dificultad al dar cuerda o condensación bajo el cristal.

3. Relojes de cuarzo: Simples, pero no indestructibles

La batería: cámbiala a tiempo

El mayor riesgo especifico de un reloj de cuarzo es la batería agotada que se deja olvidada dentro. Las pilas de óxido de plata y las de litio pueden sufrir fugas químicas cuando se descargan completamente, depositando acido corrosivo sobre los contactos y el movimiento. El daño puede ser irreparable. Si el reloj empieza a adelantar o atrasar de forma irregular o el segundero hace saltos de 2 en 2 segundos (la típica señal de batería baja en muchos movimientos), cámbiala de inmediato.

Servicio técnico del cuarzo

Aunque el cuarzo no necesita lubricación tan frecuente como el mecánico, no es inmortal. Los aceites de sus partes móviles también se degradan con el tiempo. El intervalo de servicio recomendado para un cuarzo es de 5 a 10 años. Además, las juntas de estanqueidad pierden elasticidad con el tiempo: un reloj que tenía 100 metros de resistencia al agua hace diez años puede tener prácticamente ninguna hoy si no se han renovado las juntas.

4. Almacenamiento ¿como guardar tu colección?

Caja de relojes con compartimentos: Cada reloj debe descansar en su propio espacio acolchado. Los cristales, biseles y brazaletes se rayar entre sí si se almacenan juntos sin separación.

Oscuridad y temperatura estable: La luz ultravioleta decolora esferas, especialmente las vintage con luministas antiguos. Guarda tu colección en un lugar oscuro, seco y a temperatura constante.

Gel de sílice: Yo siempre guardo una o dos bolsitas de gel de sílice en mi caja de relojes, que absorben la humedad ambiental y protegen el movimiento, las juntas y las correas de cuero de la corrosión y el moho.

Estuches de viaje: Para viajar, usa un estuche rígido con compartimentos individuales. Nunca guardes el reloj en el bolsillo del equipaje de mano donde pueda chocar con llaves o monedas.

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