Entrevista

Evento ORIS Madrid: 122 aniversario

Por @almenosunminuto

El pasado 16 de julio tuvimos la oportunidad de visitar Aragoneses Joyeros, en Madrid, para celebrar el aniversario de la marca Oris.

Mel (Al menos un Minuto) y Javier (tuchrono) en el evento.

La casa nacida en Suiza, en la localidad de Hölstein en 1904, se constituye como una de las manufacturas independientes más respetadas de la relojería swiss made.

En sus más de 120 años de historia, la firma ha dado vida a modelos tan reconocidos —y reconocibles—, como el Big Crown Pointer Date, convertido por méritos propios, en uno de los grandes iconos de la casa.

En esta ocasión, de la mano de Gonzalo Bengoa —responsable de Oris Social Club en Madrid— y el atento Rafael Picazo, nos presentaron la línea Artelier.

Una reinterpretación de relojes clásicos adaptada a los tiempos modernos. Esferas de acabados en colores vivos, profundos y juegos con las texturas. También con diseños más sobrios, para aquellos a los que les guste la sencillez.

Pero puede que por una vez, lo más llamativo no sea la cara visible del reloj. Los Artelier están diseñados de tal manera que dejan al descubierto su complicada y vistosa maquinaria, una Sellita SW200-1, calibre Oris 733. Pudiendo observar su rotor rojo —elemento característico de la manufactura Oris— oscilar libremente por la tapa.

Elementos que confluyen a la perfección: frontal de cristal de zafiro, tapa trasera de cristal mineral. Y acabados en acero: parece ser que la apuesta de este año 2026 de la firma, es el color plateado: estos modelos solo se encuentran en esta tonalidad.

Nos encontramos con modelos más sencillos —si podemos llamar sencilla a tal delicadeza—, como el Oris Artelier Date, con una reserva de marcha de 41 horas, remonte automático y 38 mm de diámetro.

Pasando de piezas con la mera complicación del fechador a las 6; hasta relojes con complicaciones más elaboradas, como la fase lunar y fechador en subesferas alineadas a las 12 y a las 6.

Pero sin duda, la pieza que se llevó todo el protagonismo fue el Oris Calibre 113. De remonte manual, con reserva de marcha de hasta 10 días —un total de 240 horas—, triple fechador, la icónica aguja Pointer Date y la novedad de la casa: su indicador de reserva de marcha.

Todo ello en una caja de 43 mm que para nada se hace molesta en muñeca
–y lo dice una persona que a penas alcanza los 15 cm de pulsera, pero que tiene un gusto exacerbado por las piezas voluminosas–.

Una velada maravillosa, acompañada de la mascota de Oris: el oso aficionado a los relojes. Un gracioso animal pintado por la artista suiza Patrizia Stalder, para cada ciudad que visita. A nosotros, por supuesto, nos acompañaba el español.